Busco en la Wikipedia una definición de método científico y se dice que ‘es un método de investigación usado principalmente en la producción de conocimiento en las ciencias’. En la sección ‘tipologías’ vienen unos veinte tipos distintos de método científico y luego en la descripción te dan las 6 etapas de Francis Bacon que se estudian en el instituto: observación, inducción, hipótesis, experimentación, demostración y tesis.

Siempre me ha llamado la atención este tema, porque da la sensación de que quien hace Ciencia aplica un protocolo para que su trabajo sea aceptado. Sin embargo, la realidad es que yo ni me sé estas etapas ni las tengo en cuenta en mi trabajo. Aunque suene mal, el trabajo de un científico es, como el de un político, el de convencer a un grupo de personas de algo. Concretamente, convencer a un grupo de colegas científicos de que has demostrado algo. Eso es todo. No hay protocolos ni leyes fijas, de hecho, la creatividad se premia.

Cuando tú planeas un proyecto científico simplemente tienes que pensar ‘¿Qué tengo que hacer para demostrar completamente que esto ocurre de esta manera?’. Si consigues que nadie sea capaz de explicar un fenómeno de una manera distinta a la tuya, tienes éxito. Si a alguien se le ocurre que el proceso que estás explicando puede ocurrir por otras cosas que no estás teniendo en cuenta, fracasas. El resto son formalismos.

En mi opinión, un buen indicador de la calidad de una revista es si los revisores de esa publicación son de los mejores en sus campos: eso garantiza que para publicar un artículo ahí tienes que convencer a los mejores científicos de cada campo de que has demostrado algo. Y entonces el trabajo publicado es más valioso.

Como veis, últimamente ando un poco obsesionado con el tema de la calidad del trabajo.

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