En verano se suceden los congresos, workshops y otros eventos que reúnen a científicos de un área para que, básicamente, se conozcan como personas físicas con un determinado carácter y dejen de ser sólo un apellido que circula con más o menos gloria por distintas revistas científicas. Se suelen organizar en verano para que no interfieran con las obligaciones académicas o profesionales de los posibles asistentes.

Este Agosto estuve en el ESEB 2013 en Lisboa, el congreso de la Sociedad Europea de Biología Evolutiva. Fue un congreso muy denso: comenzaba con una charla a las 8.30h en el aula magna y se prolongaba hasta las 19.30h con charlas de 15 ó 30 minutos en paralelo en 9 aulas diferentes. Tú elegías en cada sesión qué charla de las 9 posibles querías escuchar. Había 5 minutos entre cada sesión para que te diera tiempo a cambiar de aula. Naturalmente, había varias paradas a lo largo del día: para el desayuno, la comida y un par por la tarde. A las 19.30h comenzaba la sesión de pósters en el patio: la organización pegaba los pósters a unos paneles y tú ibas paseando por el patio viendo los pósters, preguntándole dudas sobre ellos a los autores (que siempre andan cerca si no se ofrecen directamente) y tomando vino y algún aperitivo de los que ofrecían.

Fueron 5 días bastante intensos. Con la experiencia vas sabiendo qué sesiones o conferenciantes te interesan más y sobre todo dosificarte: saltarte alguna sesión para quedar con algún conocido que no veías desde hace tiempo o simplemente para dormir. Evidentemente yo no tengo esa experiencia.

En Septiembre he estado en el workshop ‘Geometric Morphometrics and Phylogeny‘, organizado por Transmitting Science. Estos cursos duran como 4 días, de 9.30h a 19.30h con varias paradas a lo largo del día para café y para el almuerzo. Por las mañanas el profesor da una clase sobre parte del temario y por la tarde cada alumno con sus propios datos y sus propias inquietudes intenta aplicar lo que se ha aprendido por la mañana por su cuenta, con la ayuda del profesor cuando se necesite.

Es una cosa más entretenida, no sólo por el número de horas, sino porque todo tiene una aplicación directa sobre tu trabajo y además los grupos son reducidos (como de 20 personas por curso), así que hay más trato con el resto de personas desde el principio. Mención aparte merece la empresa organizadora, una empresa española creada por una serie de científicos que organiza cursos sobre áreas científicas muy concretas o más generales con científicos de muy buen nivel en el área. Ideal para recién entrados a ese campo. Además, permite sugerencias sobre nuevos cursos a organizar. De la (buena) comida y el alojamiento, por cierto, también se ocupan. A pesar del spam os prometo que no me llevo comisión, sólo me caen bien.

Este ha sido mi último mes, en próximos posts espero hablar un poco del contenido.

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