Pues la respuesta es que yo creo que sí, que a los humanos también nos afecta la selección natural. ¿Cómo? Pues más allá de algunas poblaciones concretas, es imposible de decir. La pregunta sería: ¿hay alguna característica genética y heredable cuyos portadores se reproduzcan sistemáticamente más? Pues sí, pero no sé cuál. De vez en cuando alguien dice que vamos a perder la muela del juicio o el dedo meñique de los pies porque ya no los usamos pero, honestamente, no creo que las personas sin muela del juicio o sin dedo meñique de los pies tengan ninguna ventaja para reproducirse. Yo no veo a esas personas más atractivas, la verdad.

¿Por qué digo entonces que creo que a los humanos sí nos afecta la selección natural? Por un lado, las poblaciones que más crecen no son las más desarrolladas como la europea o la estadounidense (donde apenas tenemos niños y donde podría no operar la selección), sino las que son pobres aunque lo suficientemente ‘ricas’ como para no sufrir una mortalidad galopante. A corto plazo: India, China, Nigeria o Pakistán. Esto quiere decir que la gente de estos países se está reproduciendo más, por tanto las características medias de las próximas generaciones humanas irán cambiando para parecerse más a las de estos países. Y en estos países la mortalidad es alta, así que diferencias sutiles pueden marcar la diferencia entre la reproducción y la muerte.

¿Qué característica evolucionará entonces? Es imposible de decir, porque no sólo se necesitarían saber las causas de mortalidad en esos países, sino si con nuestro equipamiento genético estamos preparados para aportar soluciones. Yo, si me pagaran por investigarlo, buscaría si hay alguna característica biológica que hiciera que los individuos que nacen con ella tuvieran un status social mejor en estos países. O mejor aún: buscaría alguna característica biológica común a las personas más adineradas de esas sociedades. Esos seguro que se siguen reproduciendo pero mueren poco.

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