En los últimos años he notado una corriente de pensamiento preocupada por distintos tipos de discriminación (por género, etnia… etc) que ha llegado hasta los gobiernos, que han instalado ‘medidas de paridad’ y que han creado instituciones dedicadas a la supervisión de la integración de distintos colectivos. Me siento muy orgulloso de que exista esta tendencia y una persecución como nunca antes contra la discriminación, me parece señal de madurez de la sociedad. Me parece sin embargo que no todo el mundo tiene claro cuándo existe la discriminación y que aunque exista, puede no ser una discriminación a erradicar.

Esto quiere decir lo siguiente: Si tú eres el encargado de personal de una empresa y tienes que elegir para un trabajo entre un hombre y una mujer exactamente iguales, no tienes manera de no discriminar a un género. O si tu empresa te encarga que no puedes contratar a más de un 60% de personas de un mismo género y tienes que contratar a tres personas, que alguien me explique cómo lo haces. Esto es, en la mayoría de los casos no se puede saber si existe discriminación sin un test estadístico que te diga que la desproporción no es sólo por el tamaño de la muestra. Si en estos ejemplos haces un análisis estadístico para saber si hay discriminación el test te diría que puede ser simplemente azar.

Por otro lado, la definición de la RAE para discriminar es ‘dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.’. Esto quiere decir que el hecho de que en la carrera de informática de una universidad cualquiera no haya 3 chicas en total no es una cuestión de discriminación, no hay más chicas porque no hubo más solicitudes de chicas. No sirve sólo con la desproporción entre géneros, debe haber un motivo que le dé base. Y con frecuencia, cuando se encuentra desproporción se asume que hay discriminación y ya está. ¿El motivo? El que sea.

Este tema me preocupa porque es el motivo lo verdaderamente importante en todo el asunto. Conociendo el motivo (educación, prejuicios, populismo…) se puede atacar el problema. En muchas ocasiones se ataca la desproporción, que es sólo un dato estadístico, o directamente la nada. Esto es perjudicial porque incluso en aquellos casos en que la desproporción está causada por la discriminación de un colectivo, quien es castigado es castigado por la desproporción, no por sus prejuicios. Y él lo sabe.

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