Educación

2011 – 2014 

Doctorado Biología Evolutiva – University of Manchester (Reino Unido)

Bajo la supervisión del Profesor Chris Klingenberg y la co-supervisión del Doctor Simon Whelan, la tesis titulada ‘Shape and Phylogeny’ estudia diferentes perspectivas del estudio de la evolución de la forma a lo largo de la historia de las especies.

Si nos encontramos un diente en mitad del campo y sabemos que es de una nueva especie pero se parece mucho al de un humano: ¿podríamos concluir con fiabilidad que esa especie estaría más cercanamente emparentada (evolutivamente) con los humanos que con otra especie? De otra manera: ¿podemos decir que el hombre es más cercano evolutivamente a los primates que a los reptiles porque se parece más a los primeros? En el primer capítulo de la tesis se concluye que no. Si, por ejemplo, esa nueva especie se alimentaba de lo mismo que nosotros entonces tendría unos dientes muy parecidos a los nuestros aunque fuera otra especie muy diferente. Esto es debido a la selección natural (esa especie y nosotros nos adaptamos a comer lo mismo) pero también a que las diferentes partes de los organismos no evolucionan de manera independiente. Es decir, si cogiéramos otras partes del cuerpo de la especie cuyo dientes nos hemos encontrado también encontraríamos similitudes: tendrá dientes de omnívoro (como nosotros) pero también tendrá cráneo ‘de omnívoro’, extremidades ‘de omnívoro’… Todo habrá evolucionado ‘a omnívoro’.

Esta falta de independencia entre las partes de los organismos en su evolución se llama integración evolutiva y en el segundo capítulo de la tesis se demuestra que está presente de manera importante en toda clase de organismos: desde las flores de plantas crucíferas hasta el cráneo de los primates. Ninguna de estas estructuras tienen partes cuya evolución sea independiente entre ellas (la cara y la caja craneal por ejemplo), sino que evolucionan como un conjunto y el cambio en unas partes también afecta a las otras.

Pero esto no sólo ocurre en estructuras visibles. En el tercer y último capítulo se aplican técnicas en el estudio de la forma que nunca antes habían sido utilizadas para demostrar que esto también ocurre en las proteínas. En la familia de las serín proteasas (donde tenemos proteínas sanguíneas, digestivas, del sistema inmunológico…) también hay partes concretas que llevan a cabo las funciones más importantes de estas proteínas (romper otras proteínas). Además, estas partes necesitan una forma concreta para llevar a cabo su función (igual que nuestros dientes tienen una forma concreta para poder masticar). E igual que en estructuras visibles, la evolución de una parte de la proteína también influye en el resto de la proteína, es decir, también aquí encontramos integración evolutiva.

La tesis está disponible (en inglés lógicamente) en acceso abierto aquí.

2005 – 2011 

Licenciado en Biología – Universidad de Granada (España)

Además…

En los últimos años he realizado distintos cursos de análisis de datos, estadística y programación en distintos lenguajes (en plataformas online y como asignaturas de la UNED).